La siembra del café contraataca

En la Azulita, Mérida, la Comuna El Tambor propone cultivar semillas y promover la siembra artesanal, para rescatar el café venezolano.

¿Cuánto tardaron los ríos en contaminarse por los agrotóxicos y las heces de las vacas, provenientes de la ganadería y los monocultivos? Quizá el mismo tiempo en que se fue desplazando la siembra orgánica del café. Cada día las 500 familias que forman la Comuna El Tambor, en el estado Mérida, veían crecer la imposibilidad de seguir produciendo la fruta. Por eso crearon la Empresa de Producción Social «Corazón del Café»: un proyecto para salvar el café de Los Andes.

Los campesinos terminaron de levantar la fábrica en el 2008. Se procesaba la cosecha de ocho agricultores, listas para la distribución nacional. Solo en el año 2015 se contabilizaron 8 toneladas de café empaquetadas y distribuidas. Pero tampoco han faltado las dificultades: en 2016, el trabajo de la EPS Corazón del Café, pareció hacerse insostenible.

La razón: lógicas del mercado, inestabilidad del ecosistema, el abandono de las tierras y ataques a la economía solidaria. Entonces para los trabajadores nació otra tarea: recuperar 4.000 hectáreas de la contaminación y el monocultivo y reiniciar la siembra artesanal, orgánica y ancestral del café a mayor escala. Y así seguir participando en todo el proceso productivo: cultivar la semilla de la fruta que se procesa y se distribuye a nivel nacional.

¿Que cómo es eso de cultivar semillas y siembra artesanal a gran escala desde la autogestión? Cultura Nuestra, Tatuy TV y la Escuela Popular de Comunicación Casa del Costurero lo cuentan en audio, fotos y un reportaje. Lee, mira y escúchalo para enterarte.