Que la falta de trigo no pare el pan

En Antímano, Caracas, la Panadería Las Barras cocina pan tradicional para el barrio La Acequia.

Los habitantes de La Acequia debían agarrar uno y hasta dos buses para poder comprar pan abajo, en la avenida. Por eso en el 2014 empezó sus actividades la Empresa de Producción Social Panadería Las Barras, impulsada por la Comuna Juana Ramírez la Avanzadora. Desde entonces no se han apagado los hornos ni el trabajo liberador de esta organización para su comunidad.

El primer reto: la materia prima. ¿Cómo asegurar un producto que no se hace aquí y que depende de la importación? La solución se fraguó desde el recién conformado Colectivo de Panaderías Socialistas: le comprarían la harina de trigo a la empresa Molinos Nacionales. Pero después vinieron las pérdidas. Solo al segundo año el excedente fue suficiente para que Pastora, María y Elizabeth, las trabajadoras de la panadería, cobraran un módico sueldo. Sin embargo, nunca habían dejado de cocinar pan.

Otro dato más: panes campesinos, dulces, sobaos, golfeados y rosquitas son cocinados tradicionalmente, para rescatar el sabor caraqueño. Planeando sobre el futuro, las trabajadoras han incursionado en la producción de panes a base de masa de vegetales.

En un video y una crónica producidos por Cultura Nuestra te puedes hacer una idea de cómo es la alquimia que convierte la economía solidaria en proyecto de vida colectiva, y los tubérculos en pan.